No nací para la vida enérgica con un fin determinado.
Nací para la divagación y el soñar desierto, con el viento susurrando secretos al oído en un lenguaje de murmullos y sonidos con sentimientos.
Soy incapaz de centrarme en elago si observo una puesta de Sol que no sea esa misma puesta de Sol.
Nací para la divagación y el soñar desierto, con el viento susurrando secretos al oído en un lenguaje de murmullos y sonidos con sentimientos.
Soy incapaz de centrarme en elago si observo una puesta de Sol que no sea esa misma puesta de Sol.
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