Y cuando por fin te decidiste a hablarme,
yo ya no estaba para escucharte.
Y ese es uno de los grandes errores de esta vida.
Cuando por fin nos atrevemos a decir "te quiero",
a veces ya es demasiado tarde.
Cuando por fin nos atrevemos a pedir "perdón", decir "lo siento",
a veces ya no hay nada que perdonar.
Cuando por fin nos decidimos a actuar,
ya no hay nada que podamos hacer.
Me asome a la ventana, admirando las hojas y semillas que el viento me traía.
Del otro lado del muro, de la Ciudad Prohibida, mi patria desconocida, mi hogar ajeno y nunca risueño.
yo ya no estaba para escucharte.
Y ese es uno de los grandes errores de esta vida.
Cuando por fin nos atrevemos a decir "te quiero",
a veces ya es demasiado tarde.
Cuando por fin nos atrevemos a pedir "perdón", decir "lo siento",
a veces ya no hay nada que perdonar.
Cuando por fin nos decidimos a actuar,
ya no hay nada que podamos hacer.
Me asome a la ventana, admirando las hojas y semillas que el viento me traía.
Del otro lado del muro, de la Ciudad Prohibida, mi patria desconocida, mi hogar ajeno y nunca risueño.
Vaya,que bonito sarita. Me encanta tu manera de escribir
ResponderEliminarGracias, Mayo :).
ResponderEliminarY a mí me encanta la forma en la que nos haces reír siempre a todas, por mal que estemos ^^.
Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh,jope
ResponderEliminarasi parezco un bufón
De bufón nada, que eres la alegría del grupo ;).
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