"Valor es apretar los dientes."
HAGAKURE.

Nómadas del Viento, solo somos nómadas llevados por las corrientes del destino que nosotros elegimos.
Vuela alto, pájaro del desierto, con el viento a tu favor.
Porque si tú lo llamas, el viento vendrá.

sábado, 16 de abril de 2011

.

Las lágrimas brillaban en su rostro como estrellas perdidas, como estrellas robadas al cielo nocturno.

Lágrimas y heridas.

¿Nunca os habéis preguntado el motivo por el que, después de ver algo o de pensar algo o a veces después de simplemente no hacer nada, nos echamos a llorar? De esas veces en las que sin saber porqué, sin motivo, de pronto nos damos cuenta de que nos ha entrado un bajón (quizá sean las hormonas adolescentes) y sin pensarlo, ya se nos escapan algunas lágrimas, o los ojos se nos humedecen.
Así, sin ninguna explicación aparente.

Creo que me he dado cuenta un poco (solo un poquito), de por qué.
A medida que vivimos vamos recibiendo heridas, que finalmente cicatrizan aunque a veces amenazan con volver a abrirse. Somos conscientes de la mayoría de nuestras heridas, sabemos cómo evitar las cosas que sabemos, nos harán daño. Pero aún así, todavía hay veces en las que lloramos. ¿Por qué?
Creo que porque hay heridas que nos hemos hecho y no nos hemos dado cuenta si quiera de que estaban ahí.
Heridas que desconocemos, heridas que no sabemos defender ni cuidar.

Heridas por falta o exceso de algo, heridas de nuestra infancia, heridas de ahora en las que ni si quiera nos percatamos de haber rozado un cuchillo. Heridas antiguas que vienen de lejos, heridas que nos hacen, heridas que nos hacemos nosotros solos. Heridas y cicatrices que recubren nuestros cuerpos o si lo preferís, nuestras almas, nuestro YO.

Supongo que cuando sueñas algo con mucha fuerza pero sabes que no es verdad, tienes nostalgia.
Heridas que nadie es consciente de hacernos, heridas que no conocemos porque no podemos saberlo todo de nuestro pasado.

viernes, 15 de abril de 2011

Nuevamente, SMAP ;).

Ame no Orchestra - MUCC





.Orquesta de lluvia;

Sobre la pura y blanca hoja
comienzo a mover el lápiz,
escribiendo los recuerdos de
aquellos días que compartimos.
Tras la ventana, la lluvia no ha parado
desde ayer, igual que aquel día.
Infinita y repetidamente, golpeando la ventana.



Una, dos gotas.
Suavemente cayendo tras la ventana,
la lluvia, tal cual la anunció el meteorólogo.
Me pregunto si saliste con tu paraguas.



"Hoy es el adiós"
Se ha repetido incontables veces.
Si miro al cielo, veré gotas de luz
El mundano día a día era tocado
por la orquesta de los ecos de lluvia.



Sin perderme, supe que era capaz
de encontrarte en la ciudad donde
los criminales van y vienen.
La lluvia de principios de verano
bañó los árboles de cerezo,
y también a mí, esperando que vinieras.
El mojado y viejo gato junto a tí, siempre.



Parece una hortensia ¿no es así?
El brillante florecer de los paraguas en la calle.
El paraguas de rojo intenso,
tiñó una parte de tu rostro.



Las aves escondidas en el árbol,
cansadas de esperar el cielo.
Desafortunadamente, no me gusta esta lluvia.
Con un pequeño paraguas y muchas cosas,
te invité a cubrirte bajo él.



El aire frío corta la piel
La distancia en que nuestros dedos se tocaron
Ataste hoy tu cabello, y ahora luces
mucho más adulta que ayer.
Teñida del mundano día a día.



La lluvia se detiene y dejo mi lápiz en el escritorio
En aquel momento el cielo ha comenzado a cambiar.
Las mentiras que te dije, y que seguramente
supiste desde el principio.



Mis errores se han limpiado momentáneamente
con la lluvia, al igual que yo mismo.
En la pintura en la que dibujaste tu felicidad,
no se puede encontrar mi retrato.
Yo, quien miraba en aquella dirección
podía encontrarte sin perderme
en aquella ciudad donde los criminales van y vienen.
La lluvia de principios de verano
bañó los árboles de cerezo,
y también a mí, buscando a quien no venía.
Cierro mis ojos, y puedo sentirte
en la esencia del viento.


Traducción en español por Akane Sakurai
http://translateme.blogspot.com


lunes, 11 de abril de 2011

¡SONRÍE! :D

Hoy iba por la calle después de una hora descargando adrenalina en Tae Kwondo, media hora de paseo con Urs. y Muac, y una hora de explicaciones matemáticas. Iba ligeramente agotada, con ganas de darme una ducha urgente, sudada y con las sospecha de que hoy podía ser el primer día de ese periodo mensual en el que se vacían nuestros vientres de mujer. Quizá. Dolor de riñones, sí. Sed, sí. Picor en la piel, sí. Umm.. sí, puede que hoy sea el día. Al mismo tiempo me preguntaba (aunque sin darle mucha importancia) si a S. le caería mal, porque cuando hacemos combates en Tae Kwondo siempre pone esa cara que me hace tanta gracia y que hace que no pueda concentrarme y acabe llevándome todos los golpes: intenta poner cara de matón y mueve la cabeza como si estuviera vacilándome, sin darse cuanta que más bien me recuerda a un mafioso de estos calvos, que además es boxeador veterano y patizambo. Últimamente está un poco borde, a veces. 
En fin, supongo que estaría con la típica cara que denominamos "normal". Sí, esa que ponemos siempre que no tenemos ninguna alegría excesiva dentro, pero tampoco ninguna tristeza. Una cara apática.

Y como una brisa fresca, me crucé con una chica de unos treinta años, no muy guapa, con el pelo de negros rizos revueltos, la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo, como quien recuerda algo. 
TENÍA UNA GRAN SONRISA PLANTADA EN LA BOCA.
Me la quedé mirando (disimuladamente). 
Llevaba una camiseta de flores estilo guiri y arrastraba una pesada maleta naranja brillante.
Y SONREÍA.
Tenía un gran lunar al lado de la nariz, tan grande que parecía una mancha.
Y SONREÍA.
Los michelines que le colgaban rebotaban a cada paso que daba.
Y SONREÍA.
El pelo se le arremolinaba alrededor de la cabeza, parecía que no se hubiese peinado.
Y SONREÍA.

Sinceramente, me alegró el día. 
Encontrarse en la calle con una persona que va sonriendo, sin aparentemente tener ningún motivo, es un verdadero milagro. Todo el mundo va siempre con su cara "normal", apática, pensando en los problemas del día a día, en cosas que muchas veces, realmente no son importantes.

Ella me hizo sentir bien. 
Y pensé que yo quería hacer lo mismo por la gente.
Me paré, respiré hondo, me despejé la mente e intenté sonreír. 
Una sonrisa natural.
Pensé en cosas buenas que me habían pasado ese día: en May dándome un abrazo, en las risas con Urs., en la comprensión que había visto en los ojos de Ne. cuándo por fin me desahogué. En el cariño que empezaba a cogerle a Eve, en la duda de la mano de Fran.

Lentamente, empecé a sonreír.

¿Conocéis el efecto placebo? ¿Y el efecto placebo inverso? Pues eso. Cuando empecé a esbozar una sonrisa, comencé a sentirme bien, alegre, feliz. La sonrisa se hizo natural y suave. 

¿Sabeis? Cuando terminé de pensar todo esto mientras andaba, me di cuenta de que había repetido tantas veces la palabra SONREÍR, que había perdido su significado. Simplemente recordaba que era algo que tenía que ver con la felicidad ^^:

Porque supongo que mi cara "normal" es, en cierto sentido, la de una amargada.

 

Dime.

Dime, ¿qué se siente? ¿ya lo sabes? ¿ya me entiendes?
Descolgar el teléfono y llamar con ilusión,
esperar un pitido y otro, y otro.
Necesitas contárselo a alguien, necesitas desahogarte.
Y los pitidos siguen.
Y siguen, y siguen, y siguen...
¿Dónde estará? ¿Qué estará haciendo?

Oh, desilusión, no está.
Que pena. Quería hablar con ella.
¿Qué hago? Ya he hablado con otras personas y no me han dado ninguna solución.
Pero sé que aunque no me sirva como amiga para contar chistes,
que no sea tan enrollada como yo, que quiera tener su vida al margen de la mía que la traga,
a pesar de todo eso, sé que es una persona que siempre va a estar ahí, porque siempre me apoya.
Pero hoy no está. O comunica.

Y ahí te das cuenta cuando te digo:
"Ah, ya, estaba en casa de..."
Ahí a lo mejor te das cuenta de que las cosas están cambiando, que ya estoy un poco harta de que me llames para contarme tus penas y resolver las dudas cuando sé que ya no tienes tiempo para mí.
Y lo peor es que no me puedo negar cuando me pides algo, porque eres muy importante para mí.
Y lo mejor es que me alegro de que, aún a costa de vivir tu mundo y olvidarte de lo que sentimos a veces los demás, tú estás más feliz que nunca, aunque yo sé que te queda mucho para estar bien de verdad, realmente bien. Porque te mereces ser feliz. Por eso te seguiré llamando y escuchando los pitidos que comunican, y cuando me llames todas las tardes te escucharé y me tragaré mis problemas, porque no necesito que te preocupes por mí.
Al final esta es una relación extraña, tú siempre me has protegido de los demás y siempre me has defendido, ahora yo solo quiero proteger tu felicidad (o inconsciencia), porque si algo he aprendido, es que a veces dura poco.
Cuando realmente estuve mal, estuviste para mí, me escuchaste. Ahora las dos estamos bien, ¡estamos viviendo un sueño! Por fin las cosas nos salen bien, por fin podemos reírnos con los demás, llevar una vida normal a nuestra manera, dejar los problemas en el cajón del olvido.
Por fin nuestro año ha llegado, por fin estamos bien.

Por eso seguiré esperando tus llamadas de las ocho.
Porque te quiero muchísimo aunque a veces, como todo, duela un poco.

sábado, 9 de abril de 2011

A veces es demasiado tarde...

Y cuando por fin te decidiste a hablarme,
yo ya no estaba para escucharte.

Y ese es uno de los grandes errores de esta vida.
Cuando por fin nos atrevemos a decir "te quiero",
a veces ya es demasiado tarde.
Cuando por fin nos atrevemos a pedir "perdón", decir "lo siento",
a veces ya no hay nada que perdonar.
Cuando por fin nos decidimos a actuar,
ya no hay nada que podamos hacer.

Me asome a  la ventana, admirando las hojas y semillas que el viento me traía.
Del otro lado del muro, de la Ciudad Prohibida, mi patria desconocida, mi hogar ajeno y nunca risueño.

viernes, 1 de abril de 2011

Maaaaaaaaaaaaaaaaaay Popaaaay :D

Hola, Maya, por si esta tarde te pasas por aquí, te dejo esta entrada que te la dedico a ti (si, ya se que por lo que parece últimamente me da muco por dedicar entradas a las personas, pero si me pongo a pasar al blog todo lo que escribo en estos días, me entraran calambres en las manos ^^ ).

Hoy le estaba enseñando canciones a mi madre sobre grupos japoneses que me encantan, y aquí va una canción de uno de esos grupos: "Abingdon Boys School" (el nombre es un poco así pero son geniales).
Y me he acordado de ti, porque le he puesto esta canción:



La canción se llama Nephilim.
Creo que es bastante claro porque te la dedico ;). 

SMAP.



Esto se lo dedica a mi madre que últimamente me dice que estoy muy borde a veces.
Como la "Reina del Baño", mamá, es imposible que siempre se mantengan las mismas relaciones sobre todo en esta época de la adolescencia, eso lo sabes bien.
Por eso, hoy quiero dedicarte un poco de nuestros ecuerdos compartidos de cuando yo era pequeña, cuando nos sentábamos delante del televisor a ver y disfrutar de los muchos conciertos de SMAP, maravillándonos.
Por todas las risas que últimamente escucho de ti gracias a ellos.
Te quiero mucho, mamá. Un beso.

Io.

No nací para la vida enérgica con un fin determinado.

Nací para la divagación y el soñar desierto, con el viento susurrando secretos al oído en un lenguaje de murmullos y sonidos con sentimientos.

Soy incapaz de centrarme en elago si observo una puesta de Sol que no sea esa misma puesta de Sol.